El sábado no hay colegio, y el domingo tampoco, por supuesto. Además, es agosto, lo que significa que la última clase ha quedado atrás hace semanas. Eso no implica que no se pueda seguir aprendiendo. La mayoría de las carreras son en estos días y a correr, se aprende corriendo.
Ha terminado otra temporada. Llega el momento de la evaluación. Dar valor a lo conseguido desde fuera es casi tan fácil como equivocarse al hacerlo. El verdadero valor lo da el conocimiento del proceso, del día a día, de los obstáculos sorteados y el esfuerzo reconocido.
No voy a descubrir nada nuevo si digo que este deporte es injusto, y pese a que los entrenadores estamos siempre haciendo cálculos de tiempos, de distancias, de ángulos, de riesgos… cualquier parecido con las matemáticas es pura coincidencia y es esto precisamente, lo que lo hace grande.
La matemáticas nos decían que la Srta. Iniesta tenía en sus piernas la posibilidad de hacer las dos vueltas aún más rápido, pero al final el tartám sólo nos ha devuelto 2’07”46 y 56”39 en la vuelta. Ambas MMP. También nos ha otorgado durante esta temporada 2’07”70, 2’08”74, 2’08”90, 2’09”07 y 2’10”28. Las seis marcas entre sus diez mejores carreras de siempre. Vistos los resultados, podríamos decir que la temporada se ha saldado con nota… pero el ocho es una prueba donde tan importante es la capacidad física (notable alto) como la táctica (bien).
La táctica es nuestra asignatura pendiente, el elemento a trabajar. Es estrategia, saberse colocar, observar a las rivales, estar atenta, no abrir la puerta para que nos adelanten por mucho nombre que tenga la rival, no dudar, y en el momento de lanzar el ataque hacerlo hasta el final… De todo esto hemos aprendido en Málaga.
Nuestro objetivo estaba muy claro. El sábado la final no existía, solo la semi. Si queríamos disputar la final debíamos saldar en positivo la primera carrera. La semifinal del sábado fue dura. Muy abierta o muy cerrada según se mire. Ester Guerrero lanzó la carrera desde el principio, dispuesta a ganarse el pase a la final y así lo hizo. Para Dori, quedarse encerrada y dejar pasar a Nuria por dentro la obligó a hacer un esfuerzo extra por estar en la final, haciendo una buena última recta, pasando atletas y colándose en la final por tiempos, 2’08”74.
El domingo antes de la final, los nervios dieron poderes arácnidos a la atleta. Se subía literalmente por las paredes. Nuestra carrera estaba clara. A priori, teníamos por delante a Nuria, Elián y Mari Carmen que apareció en la final con el muslo decorado con varios de esos vendajes de colores. Las otras cinco atletas estaban en menos de un segundo, por lo que cualquier cosa podía pasar. Nuestra intención era seguir a Mari Carmen, eso nos llevaría como mínimo a conseguir marca personal si la carrera se desarrollaba con normalidad. Mari Carmen debió resentirse de las molestias, porque no pudo seguir el ritmo al final. Dori se abrió y luchó de nuevo la última recta, pero las medallas estaban lejos… Al final quinta, con 2’09”07. Una buena marca y un buen puesto, que seguramente podría haber sido mejor visto lo que sucedió en la última carrera del campeonato, el cuatro por cuatrocientos.
Dori debía correr la última posta del relevo largo tras haber corrido dos ochocientos en dos días, aunque esto es así para la gran mayoría de atletas. Sus compañeras corrieron a gran nivel, Plácida y Ester Guerrero sobre los 56”, Olga realizó una gran posta corriendo en 54”5 y Dori realizó su mejor carrera del campeonato, pasando a la atleta del puerto de alicante para recuperar la plata que había conseguido Olga. Su última recta fue espectacular y el tiempo también 55”3.
Al final del examen: un quinto puesto en el 800 y una plata en el relevo.
Para una maestra-atleta que realiza toda su preparación en solitario no está nada mal.
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