
Marcar objetivos para un campeonato en concreto no es fácil pero es necesario.
Antes de viajar a Torino marcamos dos niveles de objetivo.
El básico e incuestionable, que se debía cumplir a toda costa, era terminar la competición de forma digna. Es decir, sin ceros ni errores grabes, compitiendo a un nivel cercano al que se ha demostrado toda la temporada. No se puede ir al límite siempre porque terminas pagándolo.
El segundo, más ambicioso y difícil de cumplir, mejorar las prestaciones de la temporada e intentar acabar entre los puestos de finalista.
Primer dia:
60m.l. buen calentamiento, habíamos probado los tacos de competición el día anterior, sin embargo contábamos con poder hacer un par de salidas, o tres, en la misma pista antes de la carrera. No pudo ser y quizás nos faltó algo de chispa, con todo una buena carrera. 7”21.
Longitud. Posiblemente la clave de la marca final. El primer intento es nulo. El segundo asegurando (y van dos veces) 7,19 (no está mal) el tercero con polémica. Los jueces dudan y lo dan nulo. El atleta mira la tabla y no ve marca, en la pantalla sale margen de 0cm. a la plastilina. Tiene que venir el juez árbitro y decide dar la razón al juez (como no), pedimos que lo midan por si necesitamos hacer reclamación. 7,47. El presidente en persona baja a pie de pista y me pide que hagamos la reclamación. Es una hora intempestiva, la juez que viaja con nosotros es la encargada de hacerlo, se ha ido a comer (lleva allí toda la mañana y tiene que estar toda la tarde, es normal) y solo tenemos 30’ desde el momento en que se publiquen los resultados para hacer la reclamación. Conseguimos contactar con ella a través de la jefa de equipo, que nos pone en contacto con otro entrenador y conseguimos entrar en el TIC varios minutos antes de la hora límite. Diccionario en mano, con la organización diciendo que faltan solo dos minutos para que acabe el plazo se redacta la reclamación. Que en nuestro caso es infructuosa, lástima, era un buen salto y un buen montón de puntos.
Peso: un buen lanzamiento para iniciar el concurso de 13,71 que nos hace esperar más (en todos los concursos de este año la marca de peso ha ido de menos a más) pero que finalmente se queda ahí, algún problema de concentración que impide asegurar el nivel técnico suficiente para empujar el peso del todo, algo de prisa en querer lanzarlo lejos, he visto yo.
Altura: Momento en el que el atleta me muestra el control que tiene de la prueba. Solicita a los fiscos que le venden el pie para evitar las molestias que le hicieron parar en Sevilla tras el 2,07. Inicia la prueba y por algún motivo el vendaje no hace la función esperada. El atleta siente dolor con cada batida. Hablamos y le comento que ha de salir a la zona de fisioterapia, que haga n salto en la altura más baja para asegurar puntos y pida al juez salir. Él se acerca al juez que controla la altura de inicio de los atletas y con un gesto me indica que saltará más alto. Salta 1,85 a la primera, y pasa una altura, salta 1,91 a la primera y entonces pide que lo acompañen, en ese momento hay varios atletas saltando y haciendo nulos, por lo que la prueba se ralentiza. Vuelve con el vendaje corregido justo cuando se acaba de colocar 1,94. Buena jugada táctica, al final 2,03. No está nada mal, tal y como pintaba al principio.
Fin de la primera jornada. 3.211 puntos. 132 puntos por debajo de la marca de Sevilla, pero un inicio más que aceptable.
Casi no hablamos de cómo va, pues nos hemos propuesto valorar la combinada global una vez acabe, y no hacerlo entre las dos jornadas.
Segundo día:
60m.v: buena salida y excelente carrera, la más limpia del año y por fin han salido las vallas como esperábamos. A dos centésimas de marca personal. 7”27.
Pértiga: La prueba que nos ha llevado de cabeza desde Sevilla. Tras ver los problemas que hemos tenido con las pértigas duras, decidimos iniciar la competición con pértigas blandas. Una 21/9 para la primera y segunda altura 4, 40 y 4,60, cambio a la 20/7 a 4,70 y mantenemos en 4,80 para cambiar a la 19/6 a partir de 4,90. Todo marcha a la perfección hasta 4,80. En el primer salto roza el listón que se mantiene el tiempo suficiente sobre el saltómetro como para que el juez levante la bandera. Finalmente cae y lo dan nulo. Lo comentamos, pero el atleta decide no entrar en una polémica que podría romper su concentración y lo dejamos correr. Finalmente derriba los otros dos intentos y nos quedamos con 4,70.
1.000m.l: Aquí tenemos muy claro como se ha de correr, sabemos como hemos entrenado y sabemos que nos ha de dar igual como corran los demás. Los pasos 17”, 34”, 52”, 1’08” clavados hasta ahí. Va el último pero está corriendo con cabeza, al final tras un 200 donde el ritmo baja algo. 2’ 58”44. Seguramente, de haber seguido al grupo el pinchazo hubiera salido antes y hubiera durado más. Buena carrera.
Marca final 5.624, una marca que cubre el primer objetivo. Siempre se quiere más, pero se ha competido de forma digna y se ha mantenido el nivel de toda la temporada, se han sorteado los obstáculos que han ido saliendo, que han sido más de los habituales en una sola combinada.
Me quedo con un detalle: la vuelta a la pista de todos los combineros agradeciendo al público su apoyo.
Ahora toca empezar a trabajar de cara al aire libre para hacerlo, como mínimo igual de bien que en Pista Cubierta.
Antes de viajar a Torino marcamos dos niveles de objetivo.
El básico e incuestionable, que se debía cumplir a toda costa, era terminar la competición de forma digna. Es decir, sin ceros ni errores grabes, compitiendo a un nivel cercano al que se ha demostrado toda la temporada. No se puede ir al límite siempre porque terminas pagándolo.
El segundo, más ambicioso y difícil de cumplir, mejorar las prestaciones de la temporada e intentar acabar entre los puestos de finalista.
Primer dia:
60m.l. buen calentamiento, habíamos probado los tacos de competición el día anterior, sin embargo contábamos con poder hacer un par de salidas, o tres, en la misma pista antes de la carrera. No pudo ser y quizás nos faltó algo de chispa, con todo una buena carrera. 7”21.
Longitud. Posiblemente la clave de la marca final. El primer intento es nulo. El segundo asegurando (y van dos veces) 7,19 (no está mal) el tercero con polémica. Los jueces dudan y lo dan nulo. El atleta mira la tabla y no ve marca, en la pantalla sale margen de 0cm. a la plastilina. Tiene que venir el juez árbitro y decide dar la razón al juez (como no), pedimos que lo midan por si necesitamos hacer reclamación. 7,47. El presidente en persona baja a pie de pista y me pide que hagamos la reclamación. Es una hora intempestiva, la juez que viaja con nosotros es la encargada de hacerlo, se ha ido a comer (lleva allí toda la mañana y tiene que estar toda la tarde, es normal) y solo tenemos 30’ desde el momento en que se publiquen los resultados para hacer la reclamación. Conseguimos contactar con ella a través de la jefa de equipo, que nos pone en contacto con otro entrenador y conseguimos entrar en el TIC varios minutos antes de la hora límite. Diccionario en mano, con la organización diciendo que faltan solo dos minutos para que acabe el plazo se redacta la reclamación. Que en nuestro caso es infructuosa, lástima, era un buen salto y un buen montón de puntos.
Peso: un buen lanzamiento para iniciar el concurso de 13,71 que nos hace esperar más (en todos los concursos de este año la marca de peso ha ido de menos a más) pero que finalmente se queda ahí, algún problema de concentración que impide asegurar el nivel técnico suficiente para empujar el peso del todo, algo de prisa en querer lanzarlo lejos, he visto yo.
Altura: Momento en el que el atleta me muestra el control que tiene de la prueba. Solicita a los fiscos que le venden el pie para evitar las molestias que le hicieron parar en Sevilla tras el 2,07. Inicia la prueba y por algún motivo el vendaje no hace la función esperada. El atleta siente dolor con cada batida. Hablamos y le comento que ha de salir a la zona de fisioterapia, que haga n salto en la altura más baja para asegurar puntos y pida al juez salir. Él se acerca al juez que controla la altura de inicio de los atletas y con un gesto me indica que saltará más alto. Salta 1,85 a la primera, y pasa una altura, salta 1,91 a la primera y entonces pide que lo acompañen, en ese momento hay varios atletas saltando y haciendo nulos, por lo que la prueba se ralentiza. Vuelve con el vendaje corregido justo cuando se acaba de colocar 1,94. Buena jugada táctica, al final 2,03. No está nada mal, tal y como pintaba al principio.
Fin de la primera jornada. 3.211 puntos. 132 puntos por debajo de la marca de Sevilla, pero un inicio más que aceptable.
Casi no hablamos de cómo va, pues nos hemos propuesto valorar la combinada global una vez acabe, y no hacerlo entre las dos jornadas.
Segundo día:
60m.v: buena salida y excelente carrera, la más limpia del año y por fin han salido las vallas como esperábamos. A dos centésimas de marca personal. 7”27.
Pértiga: La prueba que nos ha llevado de cabeza desde Sevilla. Tras ver los problemas que hemos tenido con las pértigas duras, decidimos iniciar la competición con pértigas blandas. Una 21/9 para la primera y segunda altura 4, 40 y 4,60, cambio a la 20/7 a 4,70 y mantenemos en 4,80 para cambiar a la 19/6 a partir de 4,90. Todo marcha a la perfección hasta 4,80. En el primer salto roza el listón que se mantiene el tiempo suficiente sobre el saltómetro como para que el juez levante la bandera. Finalmente cae y lo dan nulo. Lo comentamos, pero el atleta decide no entrar en una polémica que podría romper su concentración y lo dejamos correr. Finalmente derriba los otros dos intentos y nos quedamos con 4,70.
1.000m.l: Aquí tenemos muy claro como se ha de correr, sabemos como hemos entrenado y sabemos que nos ha de dar igual como corran los demás. Los pasos 17”, 34”, 52”, 1’08” clavados hasta ahí. Va el último pero está corriendo con cabeza, al final tras un 200 donde el ritmo baja algo. 2’ 58”44. Seguramente, de haber seguido al grupo el pinchazo hubiera salido antes y hubiera durado más. Buena carrera.
Marca final 5.624, una marca que cubre el primer objetivo. Siempre se quiere más, pero se ha competido de forma digna y se ha mantenido el nivel de toda la temporada, se han sorteado los obstáculos que han ido saliendo, que han sido más de los habituales en una sola combinada.
Me quedo con un detalle: la vuelta a la pista de todos los combineros agradeciendo al público su apoyo.
Ahora toca empezar a trabajar de cara al aire libre para hacerlo, como mínimo igual de bien que en Pista Cubierta.



